Las primeras decisiones sobre tu obra literaria

por Luis Carranza Torres


Moldear, hacer evolucionar una idea inicial en una obra literaria es poner el foco en la elección estratégica del formato y su extensión. También, sobre el núcleo alrededor del cual articular la trama.

Convertir una chispa de inspiración en un texto literario requiere algo más que buenas palabras; exige una comprensión profunda de cuánto y cómo debe contarse tu historia. Una decisión clave a tal fin es el formato, y esta debe estar dictada principalmente por la naturaleza e intensidad del conflicto central de tu idea.


Criterios de Extensión y Formato


El formato que elijas (cuento, novela corta o novela larga) no es solo una cuestión de extensión, sino de alcance, complejidad, y ritmo de la narrativa para contar la historia que tengas en la mente.

Aquí te dejamos algunos parámetros indicativos. No deben tomarse como una regla rígida, como pasa con casi cualquier cosa en la literatura. 


FormatoRango Aproximado de PalabrasFoco Narrativo y Alcance
Cuentocorto: menos de 10.000 palabras.

largo, 10.000 a 20.000 palabras.
Un único evento/conflicto. Máxima intensidad, economía de lenguaje, personajes que experimentan una revelación o cambio rápido.
Novela Corta (Roman Court -Noveleta)20.000 a 50.000Conflicto central definido con espacio para explorar sus implicaciones, desarrollo moderado de personajes o un subtema. Transición entre la intensidad del cuento y el alcance de la novela.
Novela Larga50.000 a 300.000+Trama principal compleja con múltiples subplots. Desarrollo profundo de personajes, exploración de temas y mundos, resolución de conflictos a largo plazo.

    Como hemos dicho, hoy en día tales divisiones no tienen la rigidez de otros tiempos, reposando la diferencia clave no solo en el tamaño, sino principalmente en la intención narrativa: el cuento es un impacto concentrado, la novela es una inmersión profunda, y la novela corta es un espacio intermedio que toma elementos de ambos. 

 

El Conflicto Central como Brújula


La clave para elegir el formato muchas veces yace en responder la siguiente pregunta: ¿Qué tan rápido se resuelve el conflicto central de mi historia?

Si ese conflicto es único, agudo y tiene una resolución que ocurre o comienza a ocurrir relativamente rápido dentro de la experiencia del personaje, tu mejor opción es el cuento.

No son menores la consecuencias de esta elección: en tal formato, los personajes aquí tienen poco espacio para la evolución dramática; el enfoque está en un momento de epifanía o un cambio brusco y decisivo. No hay otro modo narrativo que dirigir la historia, desde el inicio, rauda y con paso acelerado hacia su conclusión, debiendo cada palabra debe contribuir a la tensión y el clímax.

Frente a conflictos multifacéticos, o historias que requieren de una evolución prolongada, con varias estaciones previas a su resolución, lo más adecuado es la novela, capaz de explorar  múltiples personajes, escenarios o subtemas.

De tal forma, procede tal elección frente a un conflicto que necesita tiempo para madurar o personajes con un arco significativo que requiere de mostrar una evolución profunda y sostenida, en ambos casos, de necesidad que sean forjados por  repetidos desafíos y consecuencias de la trama.  del protagonista.

Entre uno y otro, la novela corta se presenta como el ámbito adecuado cuando se tiene un conflicto central potente (como un cuento) pero que necesita un poco más de espacio para mostrar el ambiente, desarrollar un personaje clave, o debe incluir un subtema para apoyar el tema principal. Pero no necesidad de la complejidad de una novela típica. De allí que combina  la concisión del cuento y con la amplitud del tratamiento de un tema o un personaje de la novela.


La Intensidad, no la Extensión, es lo que mueve a la Inspiración


Pasar de las ideas a la escritura supone estructurar eso que imaginas, que sientes, en un molde de palabras. Materializar lo inspirado no depende de la extensión de la obra, sino del grado de intensidad del conflicto que impulsa a la historia.

La pregunta a realizarse a uno mismo es: ¿Qué forma es mejor para revelar la intensidad de este conflicto y que lo vuelva lo más impactante posible?

En tal sentido, parte de la maestría literaria radica en elegir el marco más adecuado para contener a historia, asegurando que se muestre al lector en la mejor forma. 


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SOBRE EL AUTOR DE LA NOTA: Luis Carranza Torres nació en Córdoba, República Argentina. Es abogado y Doctor en Ciencias Jurídicas, profesor universitario y miembro de diversas asociaciones históricas y jurídicas. Ejerce su profesión, la docencia universitaria y el periodismo. Es autor de diversas obras jurídicas y de las novelas Yo Luis de Tejeda (1996), La sombra del caudillo (2001), Los laureles del olvido (2009), Secretos en Juicio (2013), Palabras Silenciadas (2015), El Juego de las Dudas (2016), Mujeres de Invierno (2017), Secretos de un Ausente (2018), Hijos de la Tormenta (2018), Náufragos en un Mundo Extraño (2019), Germánicus. El Corazón de la Espada (2020), Germánicus. Entre Marte y Venus (2021), Los Extraños de Mayo (2022), La Traidora (2023), Senderos de Odio (2024) y Vientos de Libertad (2025). Ha recibido la mención especial del premio Joven Jurista de la Academia Nacional de Derecho (2001), el premio “Diez jóvenes sobresalientes del año”, por la Bolsa de Comercio de Córdoba (2004). En 2009, ganó el primer premio en el 1º concurso de literatura de aventuras “Historia de España”, en Cádiz y en 2015 Ganó la segunda II Edición del Premio Leer y Leer en el rubro novela de suspenso en Buenos Aires. En 2021 fue reconocido por su trayectoria en las letras como novelista y como autor de textos jurídicos por la Legislatura de la Provincia de Córdoba.


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