por Luis Carranza Torres
La particular naturaleza de Hong Kong ha cautivado a escritores, políticos y viajeros en el tiempo, quienes se han intentado capturar esa alma contradictoria: una ciudad que es, a la vez, el epítome del vértigo del capitalismo como de la inmovilidad de tradiciones ancestrales.
"Hong Kong es una ciudad de superlativos: la más concurrida, la más ruidosa, la más vibrante y la más dinámica." decía Paul Theroux, escritor de viajes.
De allí que no sea solo un mero escenario de escritos, sino que por el contrario se transforme en un personaje literario más, tan sofisticado y profundo como el mejor de los protagonistas humanos de tramas.
Se trata también de un lugar con cambios no menores a lo largo de la historia, de puerto chino a colonia británica, y un siglo después, a Región Administrativa Especial de China.
Si en el siglo XIX y principios del XX, la literatura que la reflejaba era respecto de la construcción de la colonia y el choque cultural entre los "taipans" (magnates comerciales) y la población local, durante la Segunda Guerra Mundial y la posterior Revolución China, se convirtió en un hervidero de refugiados y espías, para proseguir como puesto de avanzada occidental frente a la China comunista, durante la Guerra Fría. Tan complejo y cambiante como eso.
No pocos lectores de los artículos de este blog, nacido para reivindicar la palabra en un mundo de imágenes, son de Hong Kong. De hecho, los hongkoneses fueron la mayoría de los visitantes al blog en no pocas oportunidades, como por caso a finales de diciembre de 2025.
Fue un hallazgo curioso, al revisar los datos del tráfico virtual, que me llevó a pensar en los motivos por los cuales se daba esa preferencia desde un lugar a primera vista lejano, y que para más datos, no cuenta al español entre sus lenguajes principales.
Tal vez, sea una muestra del avance de nuestra lengua en tal ciudad. Pues como nos dice Luz M.ª Fernández Calventos en su artículo El español en Hong Kong, Región Administrativa Especial de la R.P. de China publicado en el Anuario 2012 de El español en el mundo: “Mucho ha cambiado el panorama con respecto al español desde que, hace casi cincuenta años, un grupo de amantes de la cultura y de la lengua española, en su mayoría hablantes no nativos de español, formaran la Sociedad Hispánica de Hong Kong y comenzaran con las primeras clases de español en la excolonia inglesa". Y en tal sentido: “Aunque sea de una manera tímida, es un hecho que el español ya ha entrado en la enseñanza secundaria en Hong Kong, hecho muy positivo ya que implica que hay centros desarrollando programas de español como lengua extranjera en estos momentos”, aun cuando: “Es prácticamente imposible saber con certeza el número de alumnos o centros que están ofertando en estos momentos la asignatura de español como parte de su currículo”.
No avancé mucho en el particular de averiguar algo más sobre mis lectores hongkoneses, por no poder ver un patrón definido de lecturas, quizás sea algo relativo al "pinta tu aldea y será universal", aun cuando esa aldea sea contada en español. Pero sí sirvió para darme cuenta que no pocas de mis lecturas relacionadas a tal lugar, han influido de gran manera en la formación de mi estilo literario.
Rescato tres de ellas, en orden de lectura: Lynx de Julian Jay Savarin, La Casa Noble (Noble House) de James Clavell y The Bourne Supremacy por Robert Ludlum.
Lynx fue mi primer libro "adulto" comprado de casualidad en una librería de barrio. Nunca más leí nada de ese autor, pero fue la que me introdujo en muchas de mis pasiones como lector y las temáticas sobre las que luego escribiría: el thriller, su versión tecnológica, la novela de suspenso y espionaje, las intrigas de la política y las aeronaves prodigios de la técnica.
Pertenecía a la "Colección libro elegido de Atlántida", palabras mayores para lectores entendidos. Al releerlo, más de tres décadas después, vuelvo a esos días de adolescencia, pero también veo los mojones en de un camino que por entonces, solo se recorría por corazonada e instinto.
Lejos estaba en mi adolescencia de saber que leía una obra clave de lo que llamamos el techno-thriller de la Guerra Fría, un género que tuvo su auge unos pocos años después con autores como Tom Clancy en la Caza del Octubre Rojo o Craig Thomas con Firefox.
En esta obra, Hong Kong no es solo un escenario exótico, sino el centro de operaciones de una misión de altísima tensión tecnológica y política.
Por ella, David Pross, un ex-piloto de la Royal Air Force, debe dejar su vida tranquila como hombre de negocios en una empresa de helicópteros para trabajar para los servicios de inteligencia cumpliendo una misión casi suicida: pilotar la versión más avanzada de combate del helicóptero Lynx, para infiltrarse en la China comunista con el objetivo de rescatar a su antiguo compañero y mejor amigo, quien ha sido capturado allí durante una operación fallida.
En la novela, Hong Kong no es solo un escenario, sino una frontera crítica y hostil que refleja muy bien la ambigüedad de la mayoría de los personajes con los que David debe cruzarse, desde el agente chino Ling hasta la guardaespaldas que le han asignado: una letal pelirroja de nombre Sian Logan.
Párrafo aparte merece su autor, Julian Jay Savarin, quien además de ser un prolífico escritor de thrillers de aviación y ciencia ficción (como la saga Lemmus), resulta un reconocido músico de rock progresivo que en 1970 lanzó un álbum de culto llamado A Time Before This con su banda Julian's Treatment.
Por su parte, La Casa Noble (Noble House) publicada por James Clavell en 1981, es considerada por muchos críticos como la "biblia" de la ficción sobre el Hong Kong moderno. Literariamente resulta la culminación de la saga sobre la ciudad que iniciara en su libro Tai-Pan en el año 1966.
A lo largo de más de 1.200 páginas que transcurren en apenas una semana de 1963, veremos la batalla comercial de Ian Dunross, el décimo "Tai-Pan" (jefe supremo) de la casa comercial Struan’s respecto de su archienemigo Quillan Gornt, en tanto la KGB y el MI6 luchan por un alijo de documentos secretos y dos multimillonarios estadounidenses, Linc Bartlett y Casey Tcholok, que ven a Hong Kong como un botín de guerra tratan de ganar con los despojos de la lucha.
En su novela, Clavell retrató con detalle el Hong Kong de la década de 1960, erigida tanto sobre la tierra como en el agua, pródiga en rascacielos y opulencia como en juncos en que anida la pobreza, con la sombra constante de la China Roja al otro lado de la frontera.
En la miniserie de cuatro episodios que protagonizó Pierce Brosnan en 1988, a diferencia de la novela, ambientada en 1963, la época se sitúa en la década de 1980, abordando los temores de ese momento por la futura devolución de Hong Kong a China en 1997.
Fue filmada casi íntegramente en Hong Kong, utilizando localizaciones icónicas como el Jardine House y el puerto de Aberdeen.
Respecto de la Novela: "The Bourne Supremacy" escrita por Robert Ludlum en 1986, a diferencia de la película de Matt Damon dirigida por Paul Greengrass en 2004, que elimina toda referencia a Hong Kong, es un thriller político profundamente anclado en la psicología del traspaso de Hong Kong que en ese momento estaba a solo 11 años de suceder).
La trama inicia con una seguidilla de asesinatos políticos en el sudeste asiático usando el nombre de "Jason Bourne". Cuanto este impostor asesina a un importante viceministro chino en un cabaret de Hong Kong, desata la amenaza concreta de una guerra civil en China y provocar que Pekín tome Hong Kong por la fuerza antes de 1997.
El gobierno de Estados Unidos secuestra a Marie St. Jacques, la esposa de Bourne, para obligar a un David Webb dedicado a la enseñanza universitaria y con la memoria recuperada, a reasumir la identidad de Jason Bourne para volver a Asia y cazar al impostor, asumir su identidad y detener la conspiración antes de que el sudeste asiático estalle.
Como puede verse, las tres novelas responden a ese tiempo anterior a 1997, que acuñara la célebre frase "Un lugar prestado, en un tiempo prestado" (A borrowed place on borrowed time) que popularizó el periodista australiano Richard Hughes con su libro sobre Hong Kong, publicado por primera vez en 1968.
Hughes reconoció que la expresión pudo tener su origen en la escritora Han Suyin, quien en 1959 describió a Hong Kong en la revista Life como un lugar que funcionaba espléndidamente "en un tiempo prestado en un lugar prestado".
Se trataba de una figura legendaria en Hong Kong; fue corresponsal de guerra y se dice que sirvió de inspiración para el personaje de "Old Craw" en la novela de John le Carré, El honorable colegial.
Como puede verse, esa curiosidad por conocer algo más sobre mis lectores hongkoneses tuve el impensado viraje de rescatar la importancia que ha tenido para la forma actual de mi escritura, esas lecturas ambientadas en tal lugar.
Para leer más en el blog:
SOBRE EL AUTOR DE LA NOTA: Luis Carranza Torres nació en Córdoba, República Argentina. Abogado (U.N.C.). Profesor con orientación en Derecho. Doctor en Ciencias Jurídicas (U.C.A.). Especialista en Derecho Aeronáutico y Espacial. Especialista en Derecho de los Conflictos Armados y Derecho Internacional Humanitario. Docente universitario de grado y postgrado. Autor de unos veinte de textos sobre derecho público y procesal. Miembro del Instituto de Derecho Administrativo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. Miembro del Instituto de Historia del Derecho y de las Ideas Políticas Roberto Peña de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba. Ejerce su profesión, la docencia universitaria y el periodismo. Es autor de diversas obras jurídicas y de las novelas Yo Luis de Tejeda (1996), La sombra del caudillo (2001), Los laureles del olvido (2009), Secretos en Juicio (2013), Palabras Silenciadas (2015), El Juego de las Dudas (2016), Mujeres de Invierno (2017), Secretos de un Ausente (2018), Hijos de la Tormenta (2018), Náufragos en un Mundo Extraño (2019), Germánicus. El Corazón de la Espada (2020), Germánicus. Entre Marte y Venus (2021), Los Extraños de Mayo (2022), La Traidora (2023), Senderos de Odio (2024) y Vientos de Libertad (2025). Ha recibido la mención especial del premio Joven Jurista de la Academia Nacional de Derecho (2001), el premio “Diez jóvenes sobresalientes del año”, por la Bolsa de Comercio de Córdoba (2004). En 2009, ganó el primer premio en el 1º concurso de literatura de aventuras “Historia de España”, en Cádiz Distinción “Reconocimiento docente”, E.S.G.A, 2005. Reconocimiento al desempeño y dedicación, Escuela de Práctica Jurídica del Colegio de Abogados de Córdoba, 2013. Ganador en 2015 de la segunda II Edición del Premio Leer y Leer en el rubro novela de suspenso en Buenos Aires. En 2021 fue reconocido por su trayectoria en las letras como novelista y como autor de textos jurídicos por la Legislatura de la Provincia de Córdoba.
Una ciudad: Londres.
Una mujer cruzada por dos naciones.
Una guerra inesperada.
Un hombre misterioso.
Una historia de espías.
Un amor que no distingue banderas.
En abril de 1982 nada parece ir bien en la vida de Gabrielle Sterling. La relación con su jefe ha terminado en una desilusión amorosa y su carrera en el servicio civil británico no avanza. Sin embargo, la vida la sorprende cuando un hombre misterioso le hace una propuesta peligrosa. De aceptar, deberá traicionar los principios en que ha sido educada, aunque también rescatará es parte olvidada que su madre le inculcó.
Tironeada por dos banderas, deberá elegir un bando en un conflicto que día a día se muestra más próximo. En ese proceso, pondrá su propia vida en juego mientras se siente cada vez más atraída por ese hombre misterioso.
En tanto la guerra escala, intrigas, pasiones y acontecimientos imprevistos la llevarán donde nunca antes había pensado estar, mientras quienes la persiguen se hallan más cerca de descubrirla.
En medio de esa incertidumbre, Gabrielle se sentirá más viva que nunca. Tal vez no esté traicionando a nadie, sino encontrándose, por primera vez, consigo misma.