El juicio por la canción de James Bond
por Luis Carranza Torres
"James Bond Theme" es el tema musical
principal de las películas de James Bond y se ha utilizado en todas ellas,
comenzando con Dr. No en 1962. La pieza, compuesta en mi menor, se emplea como acompañamiento
sonoro en la secuencia de inicio que se muestra inicialmente a través del cañón
de la pistola (técnicamente “gun barrel sequence”) de todas las películas de
Bond de Eon Productions, excepto en Casino Royale, en la cual se reprodujo completa
al final de la película.
Se trata de una de las creaciones sonoras más
difundidas del siglo XX y el sello de imagen, a nivel auditivo, de la
franquicia de James Bond.
El encargo original del tema fue a Monty Norman, un
compositor y cantante británico que escribía canciones para obras musicales del
West End. Desde finales de la década de 1950, pasó de cantar a componer,
elaborando canciones para artistas como Cliff Richard, Tommy Steele y Bob Hope,
así como letras para musicales primero y luego para películas.
El productor Albert “Cubby” Broccoli lo contrató para
componer un tema para la primera película de James Bond, “Dr. No” de 1962. A
tal fin, Monty rescató una melodía de una canción que había escrito para un
musical escrito para una propuesta adaptación musical de “A House for Mr.
Biswas” de V.S. Naipaul, llamada "Bad Sign, Good Sign", y que nunca
llegó a utilizarse. Originalmente, se tocaba con un sitar y tenía un aire de
folk indio.
No terminó por convencer a la producción que lo veía
como excesivamente vocalista. Llamaron entonces a un joven John Barry para orquestar
el tema. Barry le inyectó el ritmo de jazz, el bronce agresivo y la
orquestación de "big band" que lo hizo icónico.
Esto derivó en batallas legales durante décadas.
Legalmente, la autoría es de Norman, pero estéticamente, el sonido le pertenece
a Barry.
Para disgusto de Norman, muchos asumieron que Barry lo
había escrito. Barry, quien murió en 2011, compuso asimismo bandas sonoras para
casi una docena de películas de Bond, incluidas “Goldfinger” (“007 contra
Goldfinger” o “Dedos de oro”, según el país) y “You Only Live Twice” (“007:
Sólo se vive dos veces”).
El caso Norman v. Times Newspapers Ltd (2001) fue el
juicio que saldó el asunto y sacudió en su momento la aburrida tranquilidad de
la High Court de Londres.
Todo se inició cuando en octubre de 1997, el periódico
The Sunday Times publicó un artículo titulado: "Theme tune
wrangle has 007 shaken and stirred" (La disputa por la melodía del
tema tiene a 007 sacudido y agitado).
El texto afirmaba tajantemente que Monty Norman no
había escrito el tema, sino que John Barry había sido el verdadero autor y que
Norman simplemente había estado "cobrando deshonestamente los créditos
y las regalías" durante 35 años. Para un profesional, esto es una
acusación de fraude.
El juicio duró dos semanas y fue casi una performance
artística: La defensa del Sunday Times (y John Barry): Sostuvieron que Norman "se
había quedado sin inspiración" durante la producción de Dr. No
y que Barry fue contratado para salvar el proyecto. El abogado del periódico
llegó a llamar a Norman un "músico poco conocido" y un "baladista
de pop", contrastándolo con el prestigio de Barry, ganador de varios
Oscar. Barry declaró como testigo y bajo juramento que la afirmación de que
Norman escribió el tema era un "absoluto sinsentido". Sostuvo
que él mismo escribió la pieza desde cero, usando solo un pequeño
"snatch" (fragmento) de una melodía de Norman.
Lo más bizarro fue el momento en que Norman subió al
estrado y, en un momento cinematográfico, cantó ante el jurado la canción "Bad
Sign, Good Sign" de su musical inédito. Demostró que el
"esqueleto" de la melodía ya existía antes de que Barry entrara en
escena.
Tras cuatro horas de deliberación, el jurado falló
unánimemente a favor de Monty Norman. Se le otorgaron £30,000 por difamación.
Aunque parece una cifra modesta para un caso de esta magnitud, el valor real
fue la vindicación pública de su autoría.
Mucho más onerosas fueron las costas Legales para The
Sunday Times, estimadas en más de £500,000.
Durante el juicio se reveló que Norman había ganado
unas £485,000 solo en regalías del tema entre 1976 y 1999. El veredicto aseguró
que ese flujo de dinero (que continuó hasta su muerte en 2022) no fuera
cuestionado legalmente nunca más.
Había una estrategia pensada por detrás del planteo
procesal. Al demandar por difamación en lugar de solo por infracción de
copyright, obligó bajo la ley británica al periódico a probar la
"verdad" de sus afirmaciones. El Times no pudo probar que Norman no
fuera el autor, mientras que Norman pudo probar la preexistencia de su melodía.
El veredicto de 2001 no solo blindó el nombre de Monty
Norman como autor, sino que obligó a una reingeniería de los créditos y de los
metadatos que vemos hoy en plataformas como Netflix, Prime Video o Spotify.
El juicio del "James Bond Theme" fue uno de
los pleitos de mayor interés de la propiedad intelectual respecto de
composiciones sonoras. La ontología de la creación, qué define la identidad de
una obra, o que tipo de realización convierte a alguien en su autor, sigue
siendo hoy con la IA como entonces, un tópico central del resguardo del denominado
“derecho a la creatividad”.
Para leer más en el blog:
Una novela entre la lealtad y la traición
Un amor rebelde en una época convulsa














